Entrades

AGOST - Somnis d'estiu ran de mar (Lluís Salvador d'Habsburg-Lorena)

Sa contemplació de sa naturalesa, presa així com és degut, ha d´ésser mirada com una oració en la qual s´homo s´inclina, sumís, devant es Criador de tots aqueixos miracles. ¡Quanta cosa mos queda inexplicable, insondable amb els nostres sentits limitats!

SETEMBRE - Barajando recuerdos (Claribel Alegría)

Barajando recuerdos me encontré con el tuyo. No dolía. Lo saqué de su estuche, sacudí sus raíces en el viento, lo puse a contraluz: Era un cristal pulido reflejando peces de colores, una flor sin espinas que no ardía. Lo arrojé contra el muro y sonó la sirena de mi alarma. ¿Quién apagó su lumbre? ¿Quién le quitó su filo a mi recuerdo-lanza que yo amaba?

OCTUBRE - Yes and not (Laura Riding)

Across a continent imaginary Because it cannot be discovered now Upon this fully apprehended planet— No more applicants considered, Alas, alas— Ran an animal unzoological, Without a fate, without a fact, Its private history intact Against the travesty Of an anatomy. Not visible not invisible, Removed by dayless night, Did it ever fly its ground Out of fancy into light, Into space to replace Its unwritable decease? Ah, the minutes twinkle in and out And in and out come and go One by one, none by none, What we know, what we don’t know.

NOVEMBRE - Amic e amat (Ramon Llull)

Cantaven los aucells l'alba, e despertà's l'amic, qui és l'alba, e los aucells feniren lur cant, e l'amic morí per l'Amat en l'alba. Cantava l'aucell en lo verger de l'Amat. Vénc l'amic, qui dix a l'aucell: -Si no ens entenem per llenguatge, entenem-nos per amor, cor en lo teu cant se representa a mos ulls mon Amat.

DESEMBRE - Happy new year (Julio Cortázar)

Mira, no pido mucho, solamente tu mano, tenerla como un sapito que duerme así contento. Necesito esa puerta que me dabas para entrar a tu mundo, ese trocito de azúcar verde, de redondo alegre. ¿No me prestás tu mano en esta noche de fìn de año de lechuzas roncas? No puedes, por razones técnicas. Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo, el durazno sedoso de la palma y el dorso, ese país de azules árboles. Asì la tomo y la sostengo, como si de ello dependiera muchísimo del mundo, la sucesión de las cuatro estaciones, el canto de los gallos, el amor de los hombres.